Un cachorro de seis meses, llamado Cofi, murió tras ser víctima de una agresión sexual en la colonia Rosas del Tepeyac. El hecho ocurrió el pasado domingo 20 de julio y conmocionó a vecinos de la calle Uruguay en Ciudad Valles, donde se denuncian otros casos similares sin respuesta por parte de las autoridades.
Cofi desapareció de su vivienda durante la mañana. Horas más tarde, alrededor de las 16 horas, regresó malherido. Las lesiones, localizadas en la zona anal, eran tan graves que no sobrevivió. Su familia intentó comunicarse con la Policía Municipal, que declinó atender el caso y los remitió a la Dirección de Ecología.
Sin embargo, según denuncian los afectados, la dependencia encabezada por Julio César Otero Torres respondió que no laboraban en domingo, por lo que la atención a su denuncia tendría que esperar hasta este lunes.
Vecinos señalan que esta no es una situación aislada. Denuncian un patrón de agresiones sexuales contra animales domésticos, en su mayoría perros dóciles y gatos. Las víctimas suelen morir a causa de las lesiones, salvo una perra adulta que sobrevivió debido a su tamaño, lo que evitó que el ataque fuera letal.
El dueño de Cofi acusó a la Dirección de Ecología de omisión, al no presentarse en su domicilio ni siquiera el lunes posterior, como se les había indicado. Ante la ausencia de respuesta oficial, no tuvo más remedio que sepultar a su mascota por cuenta propia.
La indignación creció entre los habitantes del sector, quienes exigen una investigación seria, medidas urgentes de protección animal y sanciones para los responsables. Advierten, además, que ignorar estos hechos representa un riesgo mayor: si los agresores no enfrentan consecuencias, nada impide que el mismo tipo de violencia se dirija eventualmente contra personas, incluidos infantes.