Este municipio se encuentra enclavado en el corazón de la Huasteca Potosina. Es conocido como el “lugar de las garzas blancas” y se le agrega el Terrazas en honor al revolucionario Alfredo M. Terrazas.
La cabecera municipal de Axtla de Terrazas se encuentra a 82 kilómetros de Ciudad Valles, con un tiempo aproximado de 1 hora y media de recorrido. El acceso se enmarca en una especie de túnel de árboles frondosos y vistas del río. Es muy visitado por personas que acuden al Castillo de la Salud, en búsqueda de remedios para sus padecimientos. Esta construcción surrealista, asentada entre una marea verde de exuberante vegetación y construida por el famoso botánico Beto Ramón, se encuentra en la comunidad de Agucatitla, a unos 15 minutos en carretera desde la cabecera municipal.
El municipio reporta una población de 32,544 habitantes. La cabecera concentra las actividades económicas, sociales y políticas de sus comunidades. Sus calles se aprecian limpias y ordenadas. Hay una combinación interesante entre la vida tradicional, con negocios que ofrecen zacahuil, bocoles, enchiladas, y restaurantes que venden desde pizzas hasta platillos estilo gourmet. La organización de su vialidad permite el desplazamiento de vehículos de manera ordenada, desde la propia entrada y hasta sus calles interiores, donde se aprecian nomenclaturas y sentidos de circulación.
A una cuadra de la plaza principal, que algunos habitantes conocen como el Hemiciclo, se encuentra el río Axtla, un afluente natural que atraviesa el municipio y que se ha convertido en un destino turístico gracias a sus aguas cristalinas en medio de un entorno selvático. Este río se forma por la unión de los ríos Huchihuayan y Tancuilín, y desemboca en el Moctezuma.
En la explanada del río se realizan actividades sociales y deportivas, además de tianguis dominicales. También sirve de acceso al viejo chalan de fierro, que funciona en el lugar desde hace más de 50 años. Exactamente en la llegada del chalan, al otro lado del río Axtla, se encuentra el Hotel del Río, un edificio moderno que ofrece habitaciones cómodas y limpias distribuidas en amplios corredores, desde donde se tiene una vista espectacular del chalan y del afluente. A este hotel también se puede acceder por el puente que cruza el río antes de llegar a la cabecera municipal, y es, definitivamente, una experiencia reparadora y confortable.
Visitar la Huasteca Potosina y disfrutar de las costumbres particulares de cada municipio es, sin duda, una experiencia altamente recomendable.
Así las cosas.